sábado, 15 de septiembre de 2012

Detalles...

                                   




De la cama salté cada día con ganas de comerme el mundo. El día a día afronté sonrisa tras sonrisa, porque cada piedra en mi camino daba más valor a la vida, ya que de caídas aprendí a perder el vértigo por saltar alto, a dar la cara por los demás, querer más a mis amigos. Dí  de lo que tenía todo, y siempre más me devolvieron. Mi alegría compartí junto con mi entusiasmo, y junto a la gente que quería celebré cada progreso. Porque los pequeños detalles eran los más importantes, y los que te empujaban a querer seguir subiendo. La alegría en los ojos de la gente, y las chispas del amor.
Porque cuando el tiempo pasa te das cuenta de que todo es especial e inolvidable, la inocente infancia que persigue la niñez, los descubrimientos de la vida adolescente, el primer trabajo y las responsabilidades, porque como siempre dicen, nunca se olvidan las primeras veces, pero lo que luego se queda grabado a fuego son los pequeños detalles.

Mi princesita pequeña.





Eres una chica especial, 
una de las que sueña.


Tu sonrisa brilla en la oscuridad
y de tus ilusiones eres dueña.

Señora de las fantasías,
princesa risueña,

eres la llama cálida y alegre
que aviva mi leña.


viernes, 14 de septiembre de 2012

Alma de mariposa.




Me preguntas porqué me río y estoy feliz pase lo que pase.
Te sorprende que viva con una perspectiva distinta.
Cómo puedo ser siempre optimista siendo tan injusta la vida, y cómo puedo vivirla siendo siempre paciente. Esperando el momento para romper el hielo y sacar unas sonrisas.
Quieres saber cómo es que no tengo complejos y la gente me quiere.
Yo lo aprendí en un día corriente:

Recuerdo que una vez alguien me regaló una rosa.
Sí, una de esas típicas flores rojas.
Ese alguien no era más que nadie, sólo un igual, como nosotros,
pero siempre con una sonrisa en la boca.
Yo, parada en la calle, le analicé atentamente:
Ojos negros, tez morena, dientes blancos, y un alma diferente.
Parecía que poco a poco iba tejiendo su vida, llegando a ser libre,
volando hacia el cielo. Alma de mariposa.
Era una persona interiormente bella viviendo con poca cosa.
Entonces entendí que la vida era eso.
No complicarse, ser paciente y sincero, pero siempre hacer feliz a los demás aunque no les conocieras, con pequeños detalles como regalando una rosa.